Aparece otro quebrantahuesos muerto y con indicios de envenenamiento

Ha vuelto a ocurrir. Técnicos de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ) localizaban ayer en Proaza el cadáver de 'Carlota', una joven hembra liberada el pasado verano en el Parque Nacional de los Picos de Europa. El hallazgo tenía lugar apenas un mes después de que los mismos técnicos encontrasen, también muerta, a otra hembra de quebrantahuesos, 'Julia', esta vez en Peñamellera Alta.

En el caso de 'Julia' la necropsia ya confirmó que la causa de la muerte se debió a la ingestión de veneno y, según manifestaba ayer el presidente de la FCQ, Gerardo Báguena, a EL COMERCIO, el cadáver de 'Carlota' también presentaba, «a primera vista y a la espera de que las pruebas lo confirmen», indicios de haber ingerido carne emponzoñada. De hecho, en una primera exploración en el mismo lugar donde se hallaban los restos del animal se pudo observar cómo éste «tenía un trozo de carne blanda, sin digerir, entre el pico y la laringe» que será analizada para comprobar si contiene veneno. El cuerpo «se hallaba en buen estado sin indicios de lesiones traumáticas».

Una posibilidad que cobra fuerza a tenor de las circunstancias que rodearon el hallazgo del cadáver. «A menos de mil metros encontramos un buitre convulsionando y salivando, síntomas de envenenamiento, y en los últimos días fueron encontrados otros ejemplares de esta especie vomitando y con diarrea, algo que también es compatible con la ingesta de algún tóxico», manifestó Báguena.

'Carlota' portaba un dispositivo de seguimiento de alta precisión que permitió reconstruir con escaso margen de error los movimientos del ejemplar, que esta semana se había desplazado hasta el Parque Natural de Las Ubiñas, y saber dónde se alimentó por última vez. El cadáver, explicó el presidente de la FCQ, se encontraba en un lugar de difícil acceso, por lo que fue necesario usar técnicas de escalada. En este sentido, Báguena se mostró agradecido a «la Guardería y el equipo técnico del Principado, quienes facilitaron la información precisa para acceder a la zona, así como la logística y medios para protocolizar la retirada del cadáver».

Al tratarse del segundo caso de muerte de un ejemplar en un mes, «se ha abierto una activa investigación para aclarar las causas concretas de estos hallazgos y la autoría de las mismas», según apuntaban ayer desde la Fundación, que ya denunció los hechos ante la Guardia Civil.

Referencias

El Comercio