Confederación Hidrográfica asegura que la calidad del agua del Cares es «apta»

La calidad del agua del río Cares es «apta». Así lo asegura la Confederación Hidrográfica del Cantábrico tras las declaraciones de los alcaldes de las dos Peñamelleras, José Antonio Roque y José Manuel Fernández, quienes aseguraban no tener «constancia» de que se hubieran realizado estudios sobre los efectos que tuvo el accidente en el que se derramaron 30.000 litros de gasoil.

Ayer se cumplía un año del vuelco de un camión en el núcleo rural de Niserias, en Peñamellera Alta, provocando un vertido al río cuyas consecuencias dicen desconocer consistorios y vecinos. A pesar de que la Confederación Hidrográfica insiste en que se llevaron a cabo todos los controles necesarios tras el accidente, los regidores de los municipios por los que pasa el Cares insisten en que todavía no han recibido las conclusiones del estudio biológico que, presumiblemente, iba a realizar el Principado. Tampoco los pescadores se quedaron satisfechos con el plan de limpieza del río, pues aseguran que la calidad del agua mejoró gracias a las riadas y no a la actuación de las administraciones

El vertido modificó, además, la flora y la fauna del Cares. Según señalan los pescadores, aparecieron unas algas de color negruzco concentradas únicamente por debajo de la presa de Niserias y el accidente causó la muerte de 168 truchas y tres salmones, según datos aportados por el Principado. A pesar de estas bajas, aseguran los pescadores, la repoblación no se incrementó respecto a otros años y la consideran insuficiente para que el Cares se pueda recuperar tras el accidente.

Referencias

El Comercio